Manolo Pesudo
Artista. (Almassora, 1931 – 2010)



Manuel Pesudo Claramonte nace en Almassora el 5 de octubre de 1931, en el Raval o calle Trinidad. Hijo de Manuel Pesudo Amiguet y Encarnación Claramonte Serra y hermano de Encarna, desde pequeño, en el colegio, ya muestra sus aptitudes hacia el dibujo, llegando a compaginar las labores de agricultor ayudando a su padre, con la pintura.
El primer trabajo, con dedicación plena al arte, lo tiene en la fábrica de Cotanda donde pinta azulejos, como por ejemplo el plafón cerámico de la ermita de sant Josep, como así viene firmado: «m. Pesudo / Almazora». Con todo, dedica su tiempo libre a estudiar diversas técnicas artísticas como la cerámica, el óleo y la acuarela. A los 30 años comienza a dedicarse profesionalmente al arte.
En lo concerniente a su vida privada, se casa el 6 de julio de 1958 con Rosa Esteve Domínguez, con quien tiene dos hijos, Manuel y Jesús.
Su primera exposición en Almassora tiene lugar en los locales del entonces llamado Educación y Descanso, lo que ahora conocemos como el Ateneu. Y en Castelló, en el Casino Mercantil y después a la Sala Braulio, donde expone muchísimas veces. Durante su formación artística está cerca de ilustres ceramistas como Guallart o Buenosaires y pintores de la talla de Agustín Alegre, Fermín Alegre, Pastor Calpena, Giner Bueno, Chico Prats y Parras.

Presenta pinturas y cerámica, de una manera periódica, exponiendo por toda España, como por ejemplo en el Casino Mercantil y en la Sala Braulio de Castelló, en la Sala Eureka y en la Galería Toisón de Madrid, en la Galería Mayte Muñoz y en la Casa de Madrid de Barcelona, en la Galería Pinazo y en la Galería Sant Vicent de València, en el Salón del Hostal de los Reyes Católicos de Santiago de Compostela, en la Sala Arte-4 de Vila-real, en los Salones de la Virreina del monasterio de El Escorial, y también en Almassora en la Casa de la Cultura, en el Mercado y en Caixa Almassora. Además, expone en otras salas y galerías de Madrid, Barcelona, València, Castelló, l’Alcora, Lléida, Tarragona, Dénia, Murcia, Sabadell, Guadalajara, Granada, Jaén, etc.
Este excelente artista, tiene una ingente cantidad de obras, de propiedad particular, por todo el mundo. Además, de obra expuesta en diferentes museos y salas de entidades y fundaciones, públicas y privadas, de ámbito nacional e internacional, como por ejemplo muchas embajadas españolas en Europa. También tiene expuesta obra permanente en el Museo Nacional de Arte Contemporáneo de Madrid, en el Museo de la Diputación de Guadalajara y a diversas ciudades de Europa, América y Asia. Así, En 1988, es seleccionado por Ferro Enamel – España para la realización de dos murales cerámicos adscritos a la central de la empresa a Cleveland, Ohio, EE. UU.
Entre los reconocimientos artísticos y sociales más importantes tenemos: el Homenaje de la Terraza Martini, de Barcelona, en 1979, por el gran éxito de la exposición en la Casa de Madrid de Barcelona. La Paleta de Plata de la Galería Mayte Muñoz, de Barcelona, en 1988, premio otorgado en reconocimiento de una vida dedicada al arte. El Caballete de Plata, de la Sala Braulio, de Castelló. Un Diploma de Honor de la Cámara de Comercio de Curitiva, Brasil. El galardón Almassorí de l’any 2007, que concede el Grupo Editorial Parlem y que patrocina, entre otras entidades, el Ayuntamiento de Almassora. Etc.
Manuel Pesudo fallece el 23 de junio de 2010, a los 79 años, y en diciembre de 2010, el Pleno de la Corporación Municipal de Almassora decide honrar al artista, dando su nombre a un parque, ubicado en la avenida Generalitat, dedicándole un multitudinario y sentido homenaje, preparado por María Arenós, en el Salón de Actos de la Casa de la Música, recordando su figura y obra.

Ferran Olucha y Antonio Gascó han escrito sobre él: «Pesudo, es un artista sentimental, emotivo, vivaz y romántico, que sabe reflejar en sus lienzos esa sensación del tiempo ausente, del tiempo dormido, en sus entornos rurales, en sus campos, en sus ambientes urbanos, de románticas arquitecturas… que se hace presente sincero porque, sobre todo, es capaz de volver al espectador al solaz sugestivo del paisaje que retrata y aún más otorgarle un especial goce estético que siempre lo hace vivo». Y J. Salomón, al presentar una exposición en la Sala Braulio de Castelló, dice de Pesudo: «Leonard da Vinci decía: «La pintura es una poesía muda». Y este mutismo embriagador que después del poema pintado, sin letras ni fonemas, es el que nos hechiza al contemplar la obra pictórica del virtuoso pincel de Manolo Pesudo. (…). Pesudo eres una bonancible y bondadosa persona, un buen pintor y mudo poeta del silencio, dotado de gran potencial de creatividad y estética».
